Historia

DE ARSE A SAGVNTVM

DE ARSE A SAGVNTVM

Sagunto, ciudad que fue la capital de la Segunda Guerra Púnica y casus belli de ésta, tiene sus orígenes históricos en un Oppidum o ciudad alta fortificada ibera fundada entre finales del S. VI a. C. a comienzos del S. V a. C., con influencias fenicias y sobre todo griegas. Los fenicios nos van a dejar la vid como producción agrícola principal y los griegos el sistema de gobierno de la ciudad regida por un consejo de ciudadanos a diferencia de otros poblados que serán regidos por pequeñas monarquías, su numismática en plata pero con leyendas iberas y la huella en la construcción de murallas ciclópeas. Sin embargo, la vida en el Tossal del Castell ya se remonta a la Edad del Bronce, aunque los restos arqueológicos son escasos y muchos aparecieron fuera de contexto debido a la ocupación de la montaña desde este período hasta la Guerra Civil Española.

Aunque conocemos dicha fundación histórica a través del estudio académico, también existe la mitológica, con toda probabilidad menos exacta pero sí más idílica. Toda ciudad y toda familia romana que se preciase, debía de tener un origen  relacionado con los dioses y héroes míticos. Y Sagunto no podía ser menos. Hércules, el semidiós que llegará a ser divinidad, la muerte de su compañero  Zakynthos mordido por una serpiente en el cuello al intentar beber agua de una fuente, su posterior entierro en lo más alto del tossal y los amigos de éste que se quedarán tras la marcha de Hércules para construir sus murallas ciclópeas, será el origen divino de una ciudad inmortal cuyo nombre originario será Arse.

Arse va a ser un Oppidum significativo por su importante situación estratégica. Será una ciudad que ocupará una vasta extensión de terreno a lo largo de la montaña del castillo, desde el exterior de la Batería de Daoiz hasta la Lloma de les Bases. Para hacernos una idea, la actual fortaleza solamente ocuparía las dos terceras partes de la antigua ciudad. Pero además, es la primera ceca ibera en la Hispania prerromana, acuñándose monedas de plata con motivos griegos y leyendas nativas. La ceca de Arse es anterior incluso a la de la misma Roma. No habrá otra población desde Kesse (Tarragona) hasta Carthago Nova (Cartagena) como el Oppidum de Arse.

La historia comienza en el sector más alto del tossal del Castell, donde supuestamente se debería de haber encontrado la mítica tumba del Zakynthos, lo que actualmente es la Batería de la Ciudadela. En torno a ella, hacia el Oeste y el Este, irá creciendo el Oppidum. De este período tenemos bastantes restos de basamentos y lienzos de murallas que nos dan una idea de su extensión real y en algunas zonas, los distintos niveles de muros ciclópeos. Como edificio importante hay que resaltar parte del pódium del Artemision, que según las fuentes romanas será conocido como el Templo de Diana, diosa de la caza y la luna y protectora de la naturaleza. A través de las acuñaciones numismáticas se ha calculado que tendría una población de unos 12.000 habitantes. La pieza arqueológica más importante será el toro íbero, escultura realizada en arenisca que remataba un monumento  funerario del S. IV a. C. situado junto a la Vía Heraclea, encontrado en el año 1923 en la Partida de Els Terrers y conservado en el Museo Arqueológico de Sagunto.

En Arse comenzará la Segunda Guerra Púnica, una contienda mundial del momento en la que apoyando a romanos y cartagineses intervendrán pueblos de todo el Mediterráneo como íberos, baleares, griegos, macedonios, latinos, samnitas, libios, númidas, celtíberos, ligures y galos cisalpinos. En el año 219 a. C. los cartagineses al mando del General Aníbal Barca sitiará Arse y tras ocho meses de asedio, en el año 218 a. C. el Oppidum amigo y aliado de Roma, caerá en manos cartaginesas comenzando un período de cuatro años de ocupación.

En el año 214 a. C., los Generales Publio y Cneo Cornelio Escipión, enviados por Roma, liberarán Arse. Así, en el año 205 a. C., el Cónsul y General Publio Cornelio Escipión el “Africano Mayor” cumpliendo un Decreto del Senado, iniciará la reconstrucción de la ciudad tal y como narra un pedestal que procede del Foro Augusteo y que se conserva en el Museo Arqueológico de Sagunto. Con ello comenzará un lento proceso de romanización en el que se repararán las murallas del antiguo Oppidum y se construirán nuevos edificios como el Templo en el Foro Republicano datado entre los años 225 al 175 a. C., aunque posiblemente no sea anterior al Senatus Consultum de Roma.

En el S. II a. C. comenzará a aparecer en la numismática el topónimo de Sagunto, mezclándose en sus monedas las leyendas con nombres de magistrados tanto íberos como romanos. La urbe se acogerá al sistema monetario romano con ases de bronce y denarios de plata republicanos. Es un momento de gran expansión demográfica en el que se alcanzarán los 40.000 habitantes repartidos tanto en el Oppidum como en la parte baja de la ciudad, la zona portuaria y  los pobladillos de su área de influencia.

El final de período íbero-romano o republicano estará marcado por la Guerras Sertorianas entre el General Cneo Pompeyo el Grande y el Procócul de la Hispania Citerior Quinto Sertorio, entre los años 82 al 72 a. C. En el año 75 a. C., Sagunto se unirá al bando del General Pompeyo que acabará ganando la contienda y llegará a ser Cónsul de la República junto a Marco Licinio Craso en el año 70 a. C. El Cónsul Pompeyo concederá a la ciudad la condición de Colonia y con motivo de ello, se acuñará ases de bronce que conmemorarán este importante acontecimiento. Posteriormente, entre los años 4 al 3 a. C., el Emperador César Augusto nos otorgará el estatus de Municipio. Sagunto ya es una ciudad romanizada que no va a terminar de olvidar su pasado.

Con la llegada del Imperio, tendrá otro momento de esplendor que se manifestará en toda una serie de aspectos. Su territorio abarcará al Norte buena parte de La Plana, al Oeste hasta Viver en Castellón y al Sur hasta el Barranco del Carraixet en Valencia. Sus espacios públicos y privados como el Foro Municipal o Augusteo ubicado en la montaña del Castillo con sus distintos edificios de la administración romana de la ciudad, el Foro de Adriano en el llamado solar de Quevedo con su Templo y recinto porticado, el Teatro Romano, el desaparecido Anfiteatro, el Circo, sus Templos y Santuarios, el Acueducto, el Puente de acceso al Municipio, las distintas áreas de Necrópolis con el Mausoleo de la Gens Sergia y Antonia entre otras Gens, la Vía del Pórtico con sus calles y casas, la Domus del Musical, la Domus dels Peixos, las Villas Suburbanas y Rústicas de su Ager y su importante y amplia colección epigráfica. La ciudad alcanzará una población de unos 50.000 habitentes.

También está el Puerto Comercial que se ubicaba en el Grau Vell, sin olvidar los embarcaderos de Les Estanys de Almenara, Torre Derrocada en Moncofa, el Cálamo en Burriana y Torre de la Sal en Ribera de Cabanes. Los puertos son importantes porque por ellos entra la riqueza y la prosperidad del Municipio, pero también la cultura y las ideas ya que la navegación se desarrollaba desde los meses de Marzo hasta Septiembre, pasando los marineros el Otoño y el Invierno en la ciudad donde les pillaba dichas estaciones. En el Grau Vell, donde hay registrada una actividad humana entre los S. VI a. C. al S. VI d. C., había un comercio de vino, miel, higos, aceite, salazones y otros derivados de la pesca, recipientes cerámicos de uso ornamental y doméstico y productos procedentes de actividades mineras. Es un puerto que tendrá contactos con otros grandes puertos del Mediterráneo. Los alfares del Municipio fabricarán el ánfora Dressel 2-4 saguntina para el transporte del vino local.

La crisis económica del S. III d. C. no afectará tanto al Municipio como a otras ciudades imperiales, convirtiendo a Sagunto en una ciudad opulenta durante cerca de 800 años. Desgraciadamente, a lo largo de la historia, el urbanismo posterior, el expolio sistemático del Patrimonio y la destrucción de éste de forma consciente, ha hecho que el pasado clásico de Sagunto desapareciese casi por completo. Sin embargo, los restos descubiertos de dicho pasado y sus correspondientes estudios e investigaciones que se siguen realizando, nos ayudan a hacernos una idea, a veces muy vaga,  de lo que fue la Arse íbera, la Arse-Saguntum republicana y la Saguntum imperial hasta la época visigoda donde la falta de excavaciones hace que el registro arqueológico casi se desvanezca en las brumas del pasado.

Sagunto, punto estratégico por sus comunicaciones terrestres y marítimas, su amplio territorio y sus edificios para espectáculos, la van a convertir en una ciudad romana de primer orden tanto en Hispania como en el Imperio y un ejemplo perfecto de Romanización. Además, que en ella comenzase la Segunda Guerra Púnica, es algo que la va a proyectar internacionalmente a lo largo de la Historia. Ejemplo de ello es que el Teatro Romano fue declarado Monumento del Patrimonio Histórico de España, el 26 de Agosto del año 1896. Viajeros, pintores e intelectuales la van a visitar para escribir, dibujar y fotografiar las ruinas de esta Ciudad Inmortal.

Valentín Cabrera Fombuena

Investigador Histórico

Asesor Cultural de Sagvntvm Avgvsta

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *