Arco

La hermandad de la astilla

La hermandad de la astilla


A finales del segundo milenio se mantenía una estable convivencia entre los astillas, los virutas, los multicuerdas y los chatarras.


Los astillas eran arqueros tradicionales respetuosos de las tradiciones, defensores de la pureza de la arquería más tradicional utilizando métodos ancestrales y uso exclusivo de madera en sus flechas.
Los virutas eran aliados de los astillas, no dejaban de ser astillas que usaban aluminio en sus flechas pero seguían defendiendo los principios de sus hermanos astillas.


Los multicuerdas y los chatarras eran seguidores de la precisión absoluta, eran iguales a pesar de usar arcos distintos pero destinados al mismo objetivo, la pura precisión sacrificando si es necesario las sensaciones. Sus armas eran de las más modernas y equipadas con todas las ayudas posibles para conseguir la máxima precisión, pero siempre en condiciones controladas, siempre al mismo blanco, la misma distancia, con indicadores de viento.


Esa convivencia empezó a tambalearse al aparecer los carbonillas. Al principio solo eran multicuerdas y chatarras que empezaron con el de flechas de carbono. Rápidamente quedaron sumisos al poder del lado oscuro del carbono. Las virtudes de ese obscuro material conquisto
en poco tiempo a los chatarras y multicuerdas, los virutas y los astillas no les parecía preocupante el avance del lado obscuro, consideraban que lo tradicional prevalecerá sobre el frio obscuro. Se equivocaban, empezó el declive con la utilización del carbono por parte de algunos virutillas, al permitirse el uso del carbono en torneos por parte de los virutas se sello el
fin de ellos. Las virutas se extinguieron bajo el ligero y obscuro encanto del carbono, algunos regresaron con los astillas, fueron bien recibidos, la mayoría sucumbieron al lado obscuro.
Pero la desgracia de los virutas no solo se quedo en el uso del carbono, bajo el control del los chatarras y multicuerdas se pervirtieron los métodos de tiro inculcando a los confusos arqueros la importancia de las virtudes del lado obscuro.
Las astillas, sin aliados, menos preciados por las carbonillas, ignorados en los grupos de poder se quedaron solas delante del lado obscuro.
A finales del último año del segundo milenio un pequeño grupo de astillas se organizaron para plantar batalla al lado obscuro. Su fin no era destruir a las carbonillas ni conquistar el poder y la gloria, solo fue un acto de supervivencia.
Ese pequeño grupo de orígenes variopintos pero con algo en común, sus flechas de madera, pronto iniciaron sus andanzas con alegría y mucha pasión y así nació la hermandad de la astilla.
Pronto descubrieron gratamente que sus ideas eran compartidas por muchos compañeros y así dentro de la hermandad de la astilla se autoproclamaron como la primera compañía de la hermandad de la astilla.
La 1ªCIA estaba formada, en origen, por seis aguerridos arqueros.
IGN el druida, arquero aplicado con gran constancia en su formación.
JOR el sabio, arquero paciente, de pocas palabras pero gran sabiduría.


CAR el pintor de pieles, arquero proveniente del lado obscuro pero con gran ilusión.
XAV el trovador, arquero inquieto, buscador de la técnica.
RAM el señor del hierro, arquero diestro y letal siempre que mantenga la cabeza fría.
Y por ultimo su líder, JM, curiosamente el más joven pero más veterano de todos, arquero curtido en mil batallas, arquero que a usado todos los tipos de arcos.


Y aquí empiezan las aventuras de la 1ªCIA…


Autor: Anómimo.

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